PARA LEER AL PATO DONALD
PARA LEER AL PATO DONALD
Es un libro basado en la comunicacion de masas y colonialismo, alrededor de la época de los 70s en donde Ariel Dorfman y Armand Mattelart toman como base las historietas de una industria masiva como es Walt Disney para exponer la ideología capitalista y de poder que indirectamente ejerce cada historieta, película, accesorio sobre los niños, sin importar fronteras, nacionalidades, ideologías; la dulzura y entusiasmo de esta marca no necesita pasaporte e invade en cada cultura.
Es interesante mirar el trasfondo que tiene las historietas redactadas por una empresa multimillonaria que aparentemente genera magia en sus relatos, sin embargo el fondo de cada una ellas es lo que en realidad llama la atención, empezando desde cada uno de sus personajes que ahora son icono a nivel mundial, son reconocidos en cada esquina sin importar en donde nos encontremos ubicados, cada uno de estos personajes se asemeja o representa a un ser humano de realce social, está el millonario, el enemigo del trabajo, el personaje inocente, entre otros.
Disney trata de proyectar en sus personajes una sociedad ideal para los escritores de sus historietas en donde el rico es el que tiene poder y de cierta forma manipular las mentes tan pequeñas que ven sus capítulos desde la infancia e indirectamente invaden su pensamiento formando así una ideología en donde el capital manda.
Por otra parte, se habla de la ausencia del paternalismo en la literatura infantil, es decir se sustituye y representa al padre sin tomar la apariencia física del mismo, por lo que en la mayoría de los casos el tío toma este papel sin dejar de lado la esencia de autoridad, de esta forma la estructura se mantiene perdiendo toda justificación ya que a un tío no se puede decir mal padre de esta forma permanece la ideología tirana.
Todo personaje encaja en la línea de poder, los que están abajo deben ser sumisos, obedientes, deben obedecer los mandatos superiores, mientras los que están arriba ejercen poder, dominio económico, represión física y moral. Curioso que lo planteado en narrativas infantiles lideren la sociedad actual y que la línea de poder sea tan evidente en el mundo que vivimos, tal parece ser que somos marionetas manejadas por un mundo planeado y que desde pequeños somos manipulados con esta idea, por ende, como plantea Dorfman y Mattelart "Ser más viejo o más rico o más bello en este mundo da inmediatamente el derecho a mandar a los menos afortunados".
Así él niño tiene dos caminos o imitar a los sobrinos, elegir artimañas, ganar la competencia, salir primeros, obtener recompensas, escalar o por otro lado seguir al niño que jamás se mueve ni gana nada; ¿Intrigante no? desde que nacemos somos manipulados a tener dos opciones, en otras palabras, no hay puntos medios ni otras alternativas solo aquellas dos que el sistema ha implementado como únicas.
Al igual que las mujeres en el club Disneyland tienen la opción de seguir un modelo en donde pueden ser la dama o la doncella, Blancanieves o la bruja y representada por personajes como Minnie y Daisy, novias de los personajes principales, en donde su encanto y belleza era su papel principal, formando así en los niños un pensamiento machista en donde los hombres son los de las aventuras y las mujeres las que realizan otras tareas, cuestionable que al parecer esta ideología se está derrocando poco a poco, sin embargo en el fondo todavía Disney es el que tiene el poder. Sin dejar de lado las famosas aventuras de los personajes en donde su único objetivo, colonizar nuevas tierras y obtener un único beneficio oro y riqueza.
Por último, hay que cuestionarnos sobre la realidad en la que vivimos, como sociedad que los esquemas están tan marcados desde la literatura infantil hasta netamente los hechos diarios, desde mi opinión romper el esquema resulta difícil cuando las industrias multimillonarias ejercen poder sobre cada miembro de la sociedad.
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